Empezamos la ruta australiana en el estado de Victoria, al sureste del país. Su capital es Melbourne, preciosa ciudad famosa por sus 4 estaciones en 1 día. El clima es templado, inestable y los vinos por lo tanto más frescos y ligeros que en otras regiones australianas. Las variedades mejor adaptadas son blancas como Sauvignon Blanc y Chardonnay, y tintas de maduración temprana como Pinot Noir.
Es una isla turística, perfecta para una escapada de fin de semana.
Y allí donde hay turismo, ¡hay vino!
Hay dos bodegas en la pequeña isla y sólo me dió tiempo de visitar una, Purple Hen (gallina morada)Y allí donde hay turismo, ¡hay vino!
En el cellar door se pueden catar los vinos sin cargo y comprar botellas, como en la mayoría de las bodegas aquí. En España sin embargo, casi siempre hay que pagar por catar los vinos, una de las razones por las que el enoturismo está menos arraigado (yo voy dejando pequeñas pistas por si lo lee algún que otro bodeguero..)
Nos atendió Rick, el propietario y viticultor, a pesar de ser domingo y pudimos ver la mini bodega y catar los vinos 2011 de depósito y barrica.
Principalmente elaboran Sauvignon Blanc, Chardonnay, Pinot Noir y Shiraz.
Los vinos aceptables, las verduritas asadas que nos sirvieron de aperitivo deliciosas y el trato personal inmejorable, así que buen recuerdo de Purple Hen.
Bodegueros otra pistita, el vino que sea bueno pero el trato con las personas que sea insuperable.
http://www.purplehenwines.com.au
http://www.purplehenwines.com.au